lunes, 2 de enero de 2012

¿Cien días?

Se suele decir cuando entra un nuevo gobierno que hay que dar cien días de margen para hacerse con las riendas de la situación, sobre todo si el gobierno es de un partido diferente al que estaba en el anterior.
En el caso del nuevo gobierno de España surgido de las urnas el pasado 20N, no hace falta que pasen esos cien días para saber el rumbo que va a seguir su política.

En el último consejo de ministros del año ya se han retratado. Todas la medidas que han adoptado están orientadas a favorecer a los especuladores, también conocidos como "los mercados"

Porque no se ve otro motivo a la hora de realizar una serie de recortes que van a afectar a la mayoría de la población, recortes que van a suponer que sean los trabajadores asalariados y no las empresas, sean del tamaño que sean, los que vayan a cargar a base de retenciones en su ya de por sí mermadas nóminas.

Y, como el anterior gobierno, siguen negando que la verdadera forma de salir de la crisis es cambiar el modelo productivo, basado sobre todo en el sector servicios (turismo) por otro que nos permita aumentar el número de exportaciones.

Pero es lo normal cuando en vez de gobernar para los ciudadanos que los han votado, ilusos ellos, lo hacen para las diferentes corporaciones  extranjeras o nacionales y si alguien lo duda en esta noticia se muestra claramente a quien favorece el gobierno de turno.

¿Solución? La más lógica, pero que no se va a hacer seguro es la realizada en Islandia: que la crisis la paguen quien la ha producido. Otra solución más drástica, pero muy efectiva es sacar a pasear las guillotinas. Literalmente. No haría falta usarla mucho porque en cuanto se de ejemplo con tres o cuatro de los responsables, el resto se vendría abajo. Lo que va a suceder: pan y circo